Padre*

Boris A. Novak


Mientras los padres viven, con sus cuerpos
están entre la muerte y nosotros, sus hijos:
miramos el destino como a través de un velo.

Sentí dolor al ver tus manos secas
cuando moriste, oh padre mío único:
aún tuyas, y ahora ajenas, se sumieron

tan hondas que no pude yo alcanzarlas,
en el aire, muy cerca, aquí, en la fuente
 de las lágrimas, donde tiendo mi rostro y lloro.

Aquella tarde grande, aterradora,
justo al lavar tu cuerpo ya marchito,
por devolver bella inquietud al mundo,

yo asumí claramente, como un cristal, perplejo,
mi propia muerte humana: ahora el padre soy yo,
yo la herida desnuda que exasperadamente

va protegiendo al hijo del golpe del granizo
con la sola extinción del cuerpo propio
que crece en la memoria hacia el futuro

y canta, ritmo en danza, la nieve del adiós.
Vuelo hacia el otro lado, según la ley del ave
migratoria, y Ilorando, vuelvo a ti,


padre mío.


(*Publicado en la revista Letras Libres de Enero 2015.

A un mes de tu partida, papá.)

Comentarios

Jorge Rueda De la Rosa ha dicho que…
bonita reflexión! por cierto, hay... Tendremos nueva Edición de Expogays del 17 al 19 de abril en Barcelona. Junto
con la feria B-Travel. os esperamos!

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